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lunes, 2 de julio de 2012

Cuando la Cruz Roja te dice que NO

Por alguno de esos fenómenos raros en los que comenzamos pensando en una cosa y terminamos en otra, acabo de recordar un pequeño incidente el día de la eucaristía oficiada por Benedicto XVI en la Plaza José Martí, en la Habana.

Ese día me levanté bien temprano, algunos de los transportes que se dirigirían hacia la Plaza saldrían de los templos. Esto facilitó mucho que pudieramos asistir como comunidad y nos puso a algunos jóvenes en la posición de animadores, dirigir la oración de comienzo del día y tener que estar al tanto de los niños y ancianos (niños por segunda vez) que irían con nosotros.

Sobre todo me preocupaba una señora que días antes había tenido un desmayo en el templo durante la misa. Y estaba tan claro en mis preocupaciones que la señora se nos perdió, según algunos para dedicarse a recoger latas de refresco vacias, labor a la que me dijeron se dedica regularmente. Pero yo no podía dejar de preocuparme y cuando nos marchábamos me acerqué enseguida a la primera carpa de la Cruz Roja que había por allí.

Me salió al paso una rubia con el pullover distintivo de la Cruz Roja a la que le dije:

- Mi vida necesito hacerte una preguntica.
- No. - rotundo, fue la respuesta inmediata
- ¿No, acaso ya sabes lo que te voy a preguntar?
- No. - y entonces me miró como diciendo, está bien, dispara.
- Es que se nos perdío una señora, viejita ella, bajita, con el pelo corto, flaquitica y con una jaba verde más grande que ella, quiero saber si por alguna casualidad ustedes la han visto o ha estado por aquí. Simplemente estamos preocupados por ella.

En ese momento cambió un poco, le preguntó a los que tenía cerca pero, nada más, decían no haberla visto. Para los curiosos, a la señora no le pasó nada, aunque no la volví a ver hasta la eucaristía de el domingo; si alguna vez tengo que repetir una experiencia de ese tipo, me la amarro de la mano.

Pero regresemos a lo nuestro, no me dejaba de dar vueltas en la cabeza el "No". ¿Qué bicho le habrá picado a esta? ¿A quien en la Cruz Roja en su sano juicio se le ocurre responder que No sin tener ni idea de lo que se le va a preguntar? Creo que la respuesta al misterio la encontré un par de días después, cuando me enteré del incidente de los golpes por parte de un camillero de la Cruz Roja al hombre que se le ocurrió saltarse una barrera de seguridad gritando contra el Comunismo. Creo que me vió cara de "periodista" interezado en sacarle los trapitos al sol a la Cruz Roja cubana. Aparentemente recibieron alguna orientación de no hablar sobre el incidente. No estoy seguro ¿y ustedes que creen?

S@lu2 wzaldivar

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